Expo 15&Boda 2018

Notas

El novio y su participación.

desta-novio1Toda mujer sueña con un casamiento perfecto. Por eso, desde el mismo momento del compromiso, asume el control absoluto de la organización de su boda, como un mandato genético transmitido desde tiempos immemorables: la ceremonia, la fiesta, el vestido, los regalos… ningún detalle queda librado al azar.

Sin embargo, una tormenta se cierne en el horizonte de la pareja cuando el novio decide que él también quiere participar. Si bien la organización del casamiento coincide con los momentos más felices en la relación de una pareja (ya que atrás quedaron las idas y vueltas del noviazgo, los temores y las inseguridades), surgen toda una serie de nuevas tribulaciones, cuando descubren que en todos esos años de noviazgo habían hablado de “casi” todo… menos del color de los manteles de la fiesta, de los adornos de mesa y, como si fuera poco, tampoco sabían que prefería la carne al pollo, como plato principal. La dicha se desvanece rápidamente; las diferencias se hacen cada vez más explícitas, y casi se duda de su amor.
Esta situación puede tornarse incluso más tempestuosa, de acuerdo al tipo de novio. Por un lado, están aquellos que desean participar exhaustivamente en todo lo relacionado al casamiento, atentos siempre al mínimo detalle. Por lo general, buscan supervisar todas las etapas de la organización, desconcertando a sus novias que, de repente, se ven discutiendo con su futuro esposo sobre las flores de la iglesia. Esta etapa resulta una eterna negociación, y puede tornarse sumamente cansadora para los participantes, quienes finalmente se ponen de acuerdo frente al altar.
El otro grupo de novios lo conforman aquellos que prefieren mantenerse anónimos dentro de esta situación, dejando todo en manos de sus futuras esposas. No se inquietan por nada de la organización, salvo al momento de elegir el vino para la fiesta y los electrodomésticos de la lista de bodas. Así, pueden pasar largas horas navegando por Internet averiguando sobre bodegas, años y cosechas; y una aspiradora cibernética se vuelve indispensable para su futuro, al igual que esa televisión último modelo, con cine incorporado.
Durante esta etapa las mujeres experimentan cambios en su sensibilidad, que las vuelven más irritables y menos tolerantes. Por un lado, deseans que sus novios participen, pero sólo si van a decir aquello que ellas desean escuchar; de lo contrario, los comentarios se transforman en una ofensa personal. Porque, en realidad, ya están decididas, y buscan otra opinión sólo para ratificar la que han tomado. O sea que ellos pasan a formar parte de un juego, en el que siempre resultan perdedores; sea por exceso o por defecto, sea porque se meten en todo, o porque no colaboran con nada.
En definitiva, los novios no encuentran su lugar en la organización del casamiento, aunque formen parte más que importante en esta situación; y es posible que se sientan relegados, no llegando a disfrutar plenamente de una etapa que debería ser dichosa para ambos. Por ello, es importante charlar sobre el tema y tratar de buscar el punto de equilibrio, ya que no sólo se trata de la organización de la boda… es la primer experiencia de trabajo en conjunto, que sentará las bases de una futura forma de convivencia, donde las pautas claras y el respeto mutuo permitirán construir una pareja sana desde sus inicios.

Texto: CAROLINA BOADA


Ver más: Boda, matrimonio, novio, organización, participación,

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